
QUISIMOS ENCONTRARNOS
Centu nació así, quisimos encontrarnos, pero hacerlo de verdad y no sólo "tener encuentros". Necesitábamos encuentros de calidad, donde nos valoráramos por todo lo bueno que somos y nos aceptáramos en lo otro. Encuentros que perduraran hasta convertirse en amistades.
Y acá estamos, queriendo seguir encontrándonos. De estas tres maneras:
BANCANDO
A todo el que se sepa en camino o tenga ganas de empezar a caminar.
Al que tenga preguntas y al que tenga todo resuelto.
¡Nos hizo tan bien tener un hombro en el que apoyarnos, un oído que nos escuchó, una presencia que se quedó!
Por eso queremos estar ahí para el que le toque alguna vez ser también acompañado mientras se descubre en su sexualidad.



DIALOGANDO
Porque no hay únicas respuestas.
Y está bueno el tiempo y espacio para reflexionar, repensarnos. Creemos que la mirada del otro nos enriquece, más allá de la etapa del camino en la que estemos.
Sabemos que vale el tiempo de escucharnos e interpretarnos.
De ahí nuestra invitación a dialogar.
Quizás juntos podamos descubrir nuevas miradas.
SIENDO PUENTE
Para unir dos orillas que parecieran lejanas.
Para ser signo. Para conectarnos y estar en paz. Y disfrutar de lo lindo de los dos paisajes.
Desmentir que no se puede tener ferviente fe y ser homosexual.
Convivir, perdonar, aceptar.
Y convencernos de que se puede construir juntos.

Conclusión
Queremos acompañar a quien esté descubriéndose en su sexualidad.
Lo hacemos porque sabemos que esto a veces puede ser un desafío.
Buscamos ofrecer un espacio de reflexión, animando especialmente a quienes sientan tensión entre su sexualidad y religión.
Nuestro nombre es El Centurión (¡animate y preguntanos por qué!) pero cariñosamente nos llamamos CENTU.