Primavera: renacimiento, encuentro y comunidad

Septiembre, un mes cargado de significados. El mes de la biblia, el mes de la prevención del suicidio, el mes donde se celebra el día de los estudiantes, las personas que ejercen la docencia y el día de la primavera. Se siente en la brisa el futuro del verano y los últimos tramos del año que suelen pasar en un abrir y cerrar de ojos. Los días son más largos y las juntadas en los parques son más frecuentes.
Pasan muchas cosas todo el tiempo… ¿nos entusiasma?
Pensar en la primavera nos lleva a pensar en el renacimiento. Las hojas recuperan su color y los árboles su cuerpo. Las personas estamos más predispuestas a vernos con los demás en días cálidos.
Entonces, comienzan a darse estas posibilidades del encuentro con el otrx.
Y, dicho sea de paso, viene de la mano con estas fechas tan significativas donde el contraste es el individualismo, la soledad y la exclusión. Es una buena oportunidad para fortalecer este puente que se genera cuando nos encontramos con los demás: con las palabras justas cuando necesitamos un consejo, en el otro que nos sostenemos para caminar aliviados de aquello que pesa y atemoriza. No hay estudiantes sin docentes y viceversa. Una dualidad que es necesaria para que lo colectivo en la sociedad funcione.
Si pensamos en renacer, ¿qué siento que debe renacer en mí? ¿Qué debo recuperar de aquello que fue consumido por la indiferencia?

¡No! Nada que sea bueno puede morir rápidamente, sino que debe ser propagado. Contagiar el contacto, la mirada y la escucha hacia los demás. Decía el Papa León XIV en uno de sus discursos, que tenemos que "construir puentes con diálogo y encuentro".
Y no es una tarea fácil, pero sí liviana cuando somos dos o más o, mejor, cuando vivimos en comunidad. Además de dejarnos abrazar por el encuentro, también nos sostiene la comunidad. Aquel grupo de personas que camina junto a nosotros en el día a día. Quienes nos sostienen ante cualquier obstáculo.
¿Qué pasa cuando todavía no sentimos el abrazo cálido de una comunidad?
Es un buen momento de salir a encontrarla, porque decía el Papa Francisco "nadie se salva solo". Renacer en esta primavera es apostar a no quedarnos en el individualismo que hoy nos rodea, sino buscar ser puente con aquellos que nos necesitan o dejarse encontrar por aquellos que quieren encontrarse.




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